Si Miriam pudiera describir con dos palabras la sensación de subir al escenario y cantar ante cientos de personas, sería: pasión y amor.
La egresada de La Escuela Superior Música de la UAdeC, quedó completamente enamorada de la ópera, cuando a sus 15 años escuchó por primera vez una aria de ópera. Desde ahí, Miriam comenzó a asistir a clases de coro, y sin saber casi nada, audicionó para el coro de la Secretaría de Cultura, donde aprendió desde las partituras hasta cantar en otros idiomas, después de eso tomó la decisión de presentar para la Escuela De Música.
Como mujer, Miriam considera que lo más complicado de ser artista es el estarse comparando con las demás, sin embargo, ella ha comprendido que cada quien tiene su propio proceso y ritmo, no porque una persona esté avanzando o haciendo las cosas más rápido, significa que es mejor que ella, simplemente cada quien tiene sus propios tiempos.





















































