
El gobierno de Claudia Sheinbaum anunció la recuperación de 1,126 concesiones mineras por incumplimientos fiscales, ambientales y administrativos. La medida forma parte de una estrategia para fortalecer la rectoría del Estado en sectores considerados estratégicos.
Las concesiones retiradas abarcan miles de hectáreas, varias ubicadas en zonas ambientalmente sensibles. Autoridades federales señalaron que algunas empresas no cumplían con obligaciones de inversión mínima, pago de derechos o presentación de informes técnicos.
La Secretaría de Economía informó que el proceso se realizó conforme a la legislación minera vigente. También indicó que se revisarán nuevas solicitudes bajo criterios más estrictos de sustentabilidad y beneficio comunitario.
Analistas del sector consideran que la decisión envía un mensaje claro a inversionistas. México busca equilibrar atracción de capital extranjero con mayor supervisión ambiental y fiscal.
El contexto internacional también influye. La creciente demanda de minerales críticos para la transición energética ha elevado el valor estratégico del litio, cobre y otros recursos. En ese escenario, el control estatal adquiere mayor relevancia geopolítica




































