
En medio de un debate creciente sobre el papel de las misiones diplomáticas mexicanas en el extranjero, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó categóricamente las versiones que señalan a los consulados de México en Estados Unidos como actores con influencia en la política interna de ese país.
Durante su rueda de prensa matutina en Palacio Nacional, la mandataria enfatizó que las oficinas consulares tienen un mandato definido: brindar asistencia y protección a los mexicanos que viven o transitan en territorio estadounidense, y no intervenir en procesos políticos ni apoyar a candidatos o partidos.
Sheinbaum calificó como “absolutamente falsas” las afirmaciones de que el Gobierno mexicano estaría utilizando su red de más de 50 consulados para influir en cuestiones políticas dentro de Estados Unidos, tras la publicación reciente de un libro que sugiere una supuesta agenda de este tipo.
“Los consulados tienen una labor que está determinada por las leyes internacionales y lo que hacen esencialmente es la protección de los mexicanos en Estados Unidos”,
AFIRMÓ LA PRESIDENTA
Reiteró que el principio de no intervención y respeto a la soberanía rige tanto la política exterior de México como el trabajo de sus misiones diplomáticas.
Red consular: enfoque en protección, no en política.
El Gobierno federal destacó que las acciones de los consulados se ajustan a la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares y a acuerdos bilaterales vigentes con Estados Unidos, que establecen claramente las funciones consulares, como la emisión de documentos oficiales, atención a detenidos, asistencia legal y cooperación cultural y económica —pero no actividades políticas.
El Ministerio de Relaciones Exteriores (SRE) publicó un comunicado para reforzar esta postura y dejó claro que cualquier afirmación que sugiera lo contrario carece de sustento, insistiendo en que la diplomacia mexicana opera estrictamente dentro del marco legal internacional.


















































