San Luis Potosí, México.– La michelada, una de las bebidas más emblemáticas de la cultura popular mexicana, tiene su origen en la creatividad de Don Michel Ésper, un potosino cuya ocurrencia trascendió generaciones y fronteras.
De acuerdo con la historia más difundida, Don Michel acudía con frecuencia a un club deportivo en San Luis Potosí, donde convivía con amigos, practicaba tenis y acostumbraba beber cerveza. En una de esas reuniones, buscando algo diferente, decidió experimentar al agregarle a su cerveza limón, sal, hielo y distintas salsas, dando origen a una mezcla que pronto comenzó a ganar popularidad entre quienes lo rodeaban.
La bebida fue bautizada como “michelada”, un nombre que, según la tradición, hace referencia directa a su creador: “la chela de Michel”. Con el paso del tiempo, la preparación se extendió a otros estados del país, adaptándose a distintos gustos regionales, pero conservando su esencia original.
Hoy, la michelada es sinónimo de convivencia, celebración y gastronomía urbana, presente en bares, restaurantes, ferias y reuniones familiares, tanto en México como en el extranjero.
Aunque existen variaciones y versiones sobre su origen, Don Michel Ésper es reconocido popularmente como el creador de una bebida que se convirtió en ícono nacional, demostrando que incluso las ideas más simples pueden dejar una huella profunda en la identidad cultural de un país.
🍺🇲🇽 Una historia que confirma que en México, la creatividad también se sirve bien fría.





















































