En redes sociales se ha generado controversia luego de que se difundiera que el senador Gerardo Fernández Noroña ya recibe la pensión del Bienestar, un apoyo social destinado principalmente a adultos mayores en situación de vulnerabilidad.
La crítica surge porque el legislador percibe un ingreso mensual superior a los 130 mil pesos y recientemente adquirió una vivienda con un valor cercano a los 12 millones de pesos, lo que para muchos ciudadanos contrasta con el espíritu de los programas sociales.
El debate se ha centrado en si los apoyos del Bienestar deberían tener mayores filtros para evitar que funcionarios de alto nivel, con ingresos elevados, accedan a recursos públicos pensados para quienes más lo necesitan.
Mientras algunos defienden que el programa es universal y no excluye por nivel de ingresos, otros consideran que este tipo de casos debilita la confianza ciudadana y abre la discusión sobre la equidad y el uso de los recursos públicos.
La opinión queda en manos de la ciudadanía.





















































