La música tiene un impacto altamente positivo en los niños, según Eliud Padilla, comunicador en radio y televisión y cantante-baladista.
Los niños que crecen escuchando música y moviéndose al ritmo de ella pueden tener un mejor sistema sensorial y una mayor capacidad para expresarse, lo que enriquece su intelecto, imaginación infantil y autoestima.
Además, cantar y escuchar música con los niños puede estimular su inteligencia emocional y desarrollar un fuerte vínculo afectivo.
La práctica de instrumentos como la guitarra, el piano y el violín puede mejorar la memoria, la concentración y la coordinación, mientras que la repetición de canciones puede perfeccionar el lenguaje y ayudar a los niños a comunicar sus sentimientos


















































