
Cada 13 de febrero circula en redes el término “Día de los Infieles”. La fecha aparece un día antes de San Valentín. Su origen no es oficial ni reconocido por instituciones.
La celebración surge como una tendencia cultural impulsada por internet y el comercio digital. Algunas plataformas de citas detectaron incrementos de actividad en esa fecha. Los datos alimentaron la idea de encuentros discretos antes del 14 de febrero.
Especialistas en relaciones señalan que el fenómeno refleja tensiones sociales alrededor del compromiso. También evidencia el impacto de la tecnología en la vida sentimental contemporánea. Aplicaciones de mensajería privada facilitan contactos rápidos y discretos.
Aunque el nombre resulta polémico, muchos usuarios lo abordan con humor. Memes y publicaciones irónicas dominan la conversación digital cada año. El tema suele posicionarse entre tendencias previas al Día del Amor y la Amistad.
Psicólogos advierten que romantizar la infidelidad puede normalizar conductas dañinas. Recomiendan fortalecer la comunicación de pareja y establecer acuerdos claros. La confianza sigue siendo un factor clave para relaciones saludables.
Desde el punto de vista comercial, restaurantes y hoteles reportan aumentos leves en reservaciones previas al 14 de febrero. Sin embargo, la mayoría de campañas continúan enfocadas en el festejo tradicional.
El “Día de los Infieles” no figura en calendarios oficiales. Su permanencia depende del interés digital y del debate social que provoca cada año. La conversación revela cómo las redes transforman fechas comunes en fenómenos culturales.





































